La idea de crear una biblioteca gratuita pública en Dallas se concibió primero en 1899 a través de los esfuerzos del Club Femenil de la Federación de Dallas, dirigida por la presidente Señora Henry (May Dickson) Exall. Como una voluntaria cívica incansable, la señora Exall ayudó a recaudar $11,000, incluyendo la primera donación de un medio-dólar de Adamo Janelli del Ejército de Salvación, y otros regalos de los maestros de la escuela públicas, A. H. Belo del periódico Dallas Morning News y de hombres de negocios locales.
La Biblioteca Pública del Dallas se volvió una realidad cuando Señora Exall pidió y recibió una concesión de $50,000 del magnate de la industria acerera Andrew Carnegie para construir el primer edificio de la biblioteca. El 30 de octubre de 1901, la primera biblioteca Carnegie abrió sus puertas en la esquina de las calles Harwood y Comerse con sólo 9,852 volúmenes, manejados por un bibliotecario principal y tres ayudantes. El edificio de dos pisos alojaba la colección entera en el primer piso, con el auditorio Carnegie Hall y Cuarto de Arte, la primera galería de arte pública en Dallas, en el segundo piso. La colección de arte se eventualmente se convertiría en el corazón del Museo de Dallas reconocido internacionalmente.
La Sucursal de Oak Cliff abrió sus puertas en 1914 para servir a los ciudadanos de esta área recientemente anexada. Aunque la Depresión de finales de los años 20s parecía terminar con toda esperanza, el hambre literario de los ciudadanos de Dallas continuo sin cesar. Los años treinta vieron la apertura de cuatro sucursales adicionales, incluyendo la Biblioteca Paul Lawrence Dunbar, la primera sirviendo a la población afro americana.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la biblioteca se estableció como un Centro de Información de Guerra. En 1950, con los recursos de la biblioteca limitados, partidarios forman una organización llamada los Amigos de la Biblioteca Pública de Dallas para buscar apoyo y obtener servicios para la biblioteca.
En 1954, el edificio de Carnegie deteriorado y sobre poblado fue derribado y en su lugar se construyó un edificio contemporáneo de seis pisos que contenía 433,000 libros. Durante la construcción, la Biblioteca se alojó en el repositorio del tren municipal, la Union Station.
Reflejando la ola de la población de los “Baby Boomers,” la Biblioteca Pública de Dallas agregó 17 sucursales durante los años sesenta y setenta. En 1962, cuando los movimientos para los derechos civiles y los de liberación de mujeres estaban empezando, Lillian Bradshaw fue nombrada Director de la Biblioteca, la primer mujer elegida para dirigir un ramo de gobierno en la Ciudad de Dallas. Con solo unos días en su puesto enfrento censura de parte de un concejal de Dallas, pero la comunidad y medios de comunicación se reunieron en su defensa. El Concilio de la Ciudad no sólo abrumadoramente aprobado su elección, sino también aprobó una resolución para no censurar los libros.
En los años setenta, la Biblioteca encontró su facilidad Central sobrecargada y desequipada para manejar la tecnología surgente. En 1972 la Ciudad designó un sitio de 114,000 pies cuadrados localizado en la esquina de Young y Ervay como la localidad para el nuevo edificio de la biblioteca central. La nueva, tecnológicamente sofisticada estructura abrió en 1982 enfrente del Dallas City Hall. Era una de las primeras bibliotecas en el país en tener un sistema de catálogo en línea y con capacidades audiovisuales innovadoras. La Biblioteca fue renombrada en 1986 Con el nombre de Biblioteca Central J. Erik Jonsson en honor del alcalde que tuvo un papel importante en su desarrollo.
En 1996 la Biblioteca implementó el sistema innovador de computadora STAR el cual permite a los usuarios acceder una miríada de bases y bancos de datos electrónicos y la Internet.
Hoy, la Biblioteca Pública de Dallas opera la Biblioteca Central J. Erik Jonsson y una red de 22 sucursales, con un volumen que alcanza más de 2.5 millones incluyendo libros, revistas, videos y cassettes. La Biblioteca Pública de Dallas actualmente atrae 2.8 millones de visitantes anualmente. Sus 540,000 miembros registrados utilizan más de 3.8 millones de libros y otros materiales cada año. El innovador Centro de Aprendizaje Móvil o “Biblioteca en Ruedas " empezó proporcionando servicio el año pasado a las comunidades de Dallas.
Este año, La Biblioteca Pública de Dallas dará a conocer un plan el cual perfila su estrategia para manejar el crecimiento proyectado y los adelantos tecnológicos requeridos para servir a los ciudadanos de Dallas eficazmente durante la próxima década y el futuro.
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